Thursday, September 27, 2007

Lee mi mano

Lee mi mano – esbocé una tímida sonrisa mientras extendía mi aún pequeña mano, con mis dedos de uñas recortadas, llenas de regalitos aún no recibidos. Tú extendiste la tuya, huesuda, grande, larga, pesada, el dorso tatuado con las manchas de leopardo que deja la vejez y la palma tibia y arrugada por las líneas de la experiencia. –Eres como la estela de barco. –Acariciabas mi palma con tu índice mientras fruncías el ceño para concentrarte aún más profundamente de lo que estabas siempre- Hermosa, blanca, espumosa, surcando las aguas, haciendo burbujas. Si en aquel entonces yo hubiera tenido la sabiduría que hoy tengo, hubiera leído en tus ojos también esta oración, porque tus ojos me miraban hasta el fondo diciéndome: “Provocas el embelezo, pero así de rápido como apareces y dejas las almas sobrecogidas por la belleza, desapareces de repente y no queda evidencia alguna en el agua de que alguna vez estuviste ahí” Jamás en mi vida hubiera sabido que esas palabras que me dijiste cuando yo, como siempre, en mi afán y espontaneidad te sorprendía con mis ocurrencias, con mis alborotos que de repente lo llenaban todo de energía y así como surgían pasaban, sumergiéndome en un profundo sopor como provocado por el sueño, que esas palabras me describirían tan bien y que hoy, camino a la madurez, sigo siendo eso mismo, la espuma en la que los artistas del capuchino hacen sus diseños, la que luego removemos para acceder a lo que realmente es importante, el líquido.

Te gustaba que en las mañanas mojáramos las paredes de la casa. Dijiste un día: “Ayer ustedes lavaron la casa en la mañana. Mojaron todas las paredes, a mediodia, cuando el sol estaba en su cénit, la casa no se sentía tan caliente como siempre, las paredes están frescas. La que vaya a lavar la casa cada día, debe mojar las paredes también” Y así lo hacíamos. A mí casi nunca me tocaba. Estaba demasiado ocupada, de aquel lado, con los niños entreteniéndoles y probablemente dándoles alguna charla o preparando alguna dinámica. Nunca tenía tiempo en antes de mediodia. En los últimos veranos, me encargaste el almacén de la cocina. Iba calculando cuándo se agotaría cada cosa, lo odiaba de verdad; odiaba tener que estar junto al camión del almacén verificando lo que había llegado y luego pasándoles los pedidos. Sin embargo, en tu increíble anticipación a todas las cosas, intuíste mis habilidades para la organización y no sé qué pensarías si supieras que hoy me dedico a administrar almacenes. Ese día, sí me tocó limpiar la casita. Y lo hice con ánimo, cantando. Limpié todo, lo mojé todo. Dos horas de agua desperdiciada por todas partes en mi lento ejercicio de barrer y trapear. Cuando terminé me preguntaste si no iba a la Ventana hoy. - Sí, ya me voy, que me dejan-.

En aquel entonces, desde que me levantaba me ponía el traje de baño, debajo de mi camiseta más vieja y mis pantalones cortos, lista para irme al rio. Siempre en zapatillas, siempre con mi gorrita o mi sombrero, porque el pelo se me rizaba impetuoso, la brisa me lo arrojaba en la cara y me molestaba. ¡Jueves en la mañana tenía tanta energía! Esa semana estaban unos muchachos contemporáneos mi, 15 ó 16 años. Nadamos muchísimo y las horas se nos fueron volando, el almuerzo copioso me dio sueño y luego del reposo, más diversión. Tenía los brazos molidos de tanto jugar voleiball. Para las cuatro de la tarde ya estaba de nuevo cubierta de polvo, increíblemente sucia, increíblemente tostada por el sol y con muchísima más euforia que en las últimas semanas, en las que había estado enferma del agotamiento que da el no tener las mismas comodidades que en casa. A la hora del baño de la tarde, hice mi mejor esfuerzo por lucir limpia. Todas hicimos nuestro mejor esfuerzo por estar limpias. Las tres estábamos en el patio de la casita, J. había buscado una poncherita para que nos arregláramos los pies, M. se limaba las uñas de las manos y yo me acababa de cepillar las mías. Mientras tanto, tú te hacías el que leía en su hamaca, y al final ya parecimos importunarte, porque te fuiste a realizar uno de tus tácticos recorridos para dejarnos todo el espacio a nosotras.

Cuando regresaste, sólo quedaba yo en la casita y al salir de la habitación que ocupábamos las muchachas y yo, te encontré leyendo en tu mecedora. Salí muy cantarina, peinada y impecable, con las mejores ropitas que me quedaban limpias y, por primera vez en varios días, con un pantalón largo. Mi jean favorito, el de las ocasiones especiales en campamento.

Lee mi mano.- Te dije mientras cruzaba a tu lado y a modo de despedida. Talvez mi sonrisa no fue tan tímida, talvez quería que me dijeras que esa noche habrían estrellas fugaces, que las chispitas del crepitar del fuego de la fogata se elevarían como una oración hasta el cielo, que esa noche sería mágica, que todo el grupo de adolescentes bajaríamos abrazados desde la lomita, donde esa noche diste la misa. Pero no me dijiste nada de eso. Me dijiste que yo era como la estela de barco. Y yo no lo entendí. Yo entendí que me habías dicho un piropo, yo entendí que me elogiabas.

Hace unos días miraba la costa del Mar Caribe. El ferry que va hasta Puerto Rico transitaba sereno por las aguas turquesa. Y detrás de él, la estela, sinuosa, como un cordón de flores blancas destacando en la superficie oceánica. Más atrás, no se podía saber por dónde había pasado el barco, porque en el mar no se quedan marcadas las pisadas como en la tierra o en la arena y aunque una estela es hermosa, una estela es pasajera, es efímera. Ojalá yo no haya sido una estela de barco en tu corazón. Ojalá que donde estés ahora, me recuerdes, que no haya sido sólo espuma, sólo euforia. Hoy yo quisiera pensar que tracé surcos profundos en tu vida y que la semilla plantada no se la llevó el viento, el mismo viento que hoy trae hasta mi cara las burbujitas saladas levantadas, desprendidas de las gardenias que se van hundiendo en el mar y en la distancia

Tuesday, September 25, 2007

El viento caprichoso


Pocos días después, las alumnas y yo llevamos los carteles a la feria. Kai Jing me acompañó y comenzó a hablar en murmullos mien¬tras caminaba a mi lado. En las manos llevaba un pequeño libro de pinturas hechas sobre papel de morera. En la tapa se leía: Las cuatro manifestaciones de la belleza.
—¿Te gustaría ver lo que hay dentro? –preguntó.
Cualquiera que nos oyera habría pensado que hablábamos de lecciones de la escuela. Pero hablábamos de amor.
Volvió una página.
—En cada forma de la belleza hay cuatro niveles de talento. Ocurre en la pintura, la caligrafía, la música y la danza. El primer nivel es la competencia. –Mirábamos una página en la que había dos di¬bujos idénticos de un bosquecillo de bambúes, una pintura típica, bien hecha, realista e interesante por los detalles de dobles líneas, una imagen que expresaba las ideas de la fuerza y la longevidad—. La competencia –prosiguió– es la habilidad para dibujar algo una y otra vez con los mismos trazos, la misma fuerza, el mismo ritmo y la mis¬ma sinceridad. No obstante, esta clase de belleza es corriente.
»El segundo nivel –prosiguió Kai– es la excelencia. –Contemplamos otro dibujo de varios tallos de bambú—. Éste va más allá de la competencia. Su belleza es única. Y sin embargo es más sencillo que el otro, hace menos hincapié en los tallos y más en las hojas. Expre¬sa a un tiempo fuerza y soledad. El pintor menor es capaz de captar una de estas cualidades, pero no la otra.
Volvió la página. La ilustración siguiente era un solo tallo de bambú.
—El tercer nivel es lo divino —dijo—. Las hojas son ahora sombras mecidas por un viento invisible, y el tallo sólo es perceptible como una sugerencia de lo que falta. Sin embargo, las sombras están más vivas que las primeras, pues aquéllas tapaban la luz. La persona que ve esto no tiene palabras para describir cómo lo han hecho. Por mucho que lo intente, el pintor no podrá volver a captar el sentimiento de esta pintura, sólo una sombra de la sombra.
—¿Cómo es posible que la belleza sea algo más que divina? –pregunté, sabiendo que pronto oiría la respuesta.
–El cuarto nivel –explicó Kai Jing– es superior a éste, y todo mortal tiene en su naturaleza la capacidad de hallarlo. Sólo podemos percibirlo si no intentamos percibirlo. Se manifiesta sin motivación ni deseo ni conocimiento del posible resultado. Es puro. Es lo que tienen los niños inocentes. Es lo que los viejos maestros recuperan cuando han perdido la razón y vuelven a ser niños.
Volvió la página. En la siguiente había un óvalo.
–Esta pintura se llama En el interior de un tallo de bambú. El óvalo es lo que ves si estás dentro, mirando hacia abajo o hacia arriba. Es la simplicidad de estar dentro, sin razón ni explicación para ello. Es la natural fascinación ante el descubrimiento de que todas las cosas guardan relación con otras, un óvalo de tinta con una página de papel blanco, una persona con un tallo de bambú, el espectador con la pintura.
Kai Jing hizo una larga pausa.
—El cuarto nivel se llama espontaneidad —dijo por fin. Guardó el libro en el bolsillo de su chaqueta y me miró con expresión pensativa—. Últimamente detecto esta belleza de lo espontáneo en todas las cosas. ¿Y tú?
—Yo también –respondí, y me eché a llorar.
Porque los dos sabíamos que hablábamos de la espontaneidad con que uno se enamora, como si dos tallos de bambú se inclinaran el uno hacia el otro empujados por un viento caprichoso. Entonces nos inclinamos el uno hacia el otro y nos besamos, perdidos en el invisible reino de nuestra unión."

La hija del Curandero
Amy Tang
2001, Plaza & Janés

Friday, September 21, 2007

El Mundo Frenético y el Frenesí

Se respira, se siente, se respira. La prisa, el estorbo de todas las cosas hasta las de uno mismo. La gente anda como loca. La gente se estira o se contrae o ambas cosas sin saber cuál de ellas quiere hacer. Todos quieren pasar primero, todos quieren rebasar, nadie quiere esperar. Nadie tiene tiempo. La exhaltación es permanente. Y a nosotros, a los que nos aquietamos, a los que cedemos el paso porque tenemos claro hacia dónde vamos y todos los vientos nos son favorables, nos miran con cara de espasmo, como si fuéramos unos tontos por esperar, por tener cortesía, por sonreir. Sobre todo lo último, que parece ser una bofetada dolorosa y sorpresiva. Mega sorpresiva porque nadie se la espera. Nadie espera ver al otro caminar como si hubiera un atisbo de felicidad asomándose por algún lado. La gente anda como loca. Es el mundo frenético en el frenesí.

Saturday, September 08, 2007

Salmo VIII

2Señor, dueño nuestro,
¡qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!

Ensalzaste tu majestad sobre los cielos.
3De la boca de los niños de pecho
has sacado una alabanza contra tus enemigos,
para reprimir al adversario y al rebelde.

4Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado,
5¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él,
el ser humano, para darle poder?

6Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
7le diste el mando sobre las obras de tus manos,
todo lo sometiste bajo sus pies:

8rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
9las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por el mar.

10Señor, dueño nuestro,
¡qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!


¿Quiénes somos?

-Cada uno de nosotros es en verdad una idea de la Gran Gaviota, una idea ilimitada de la libertad -diría Juan por las tardes, en la playa -, y el vuelo de alta precisión es un paso hacia la expresión de nuestra verdadera naturaleza. Tenemos que rechazar todo lo que nos limite. Esta es la causa de todas estas prácticas a alta y baja velocidad, de estas acrobacias...

-Tu cuerpo entero, de extremo a extremo del ala -diría Juan en otras ocasiones-, no es más que tu propio pensamiento, en una forma que puedes ver. Rompe las cadenas de tu pensamiento, y romperás también las cadenas de tu cuerpo.

El secreto para volar tan rápido com el pensamiento

Consistía en que Juan dejase de verse a sí mismo como prisionero de un cuerpo limitado, con una envergadura de ciento cuatro centímetros y un rendimiento susceptible de programación. El secreto era saber que su verdadera naturaleza vivía, con la perfección de un número no escrito, simultáneamente en cualquier lugar del espacio y del tiempo.

Porque cualquier número es ya un límite, y la perfección no tiene límites. La perfecta velocidad, hijo mío, es estar allí.


La perfección no tiene límites. ¿Cómo imaginarnos lo ilimitado cuando nosotros mismos nos sentimos tan finitos?

Realmente, ¿Nos hemos anticipado a nuestro tiempo?

-Bueno, esta manera de volar siempre ha estado al alcance de quien quisiera aprender a descubrirla; y esto nada tiene que ver con el tiempo. A lo mejor nos hemos anticipado a la moda; a la manera de volar de la mayoría de las gaviotas.


-Eso ya es algo -dijo Juan, girando para planear invertidamente por un rato-. Eso es algo mejor que aquello de anticiparnos a nuestro tiempo.

Nos vestimos entonces con el traje de la temporada.

Un hasta luego, Pedro:

No creas lo que tus ojos te dicen. Sólo muestran limitaciones. Mira con tu entendimiento, descubre lo que ya sabes, y hallarás la manera de volar.

Porque ya la conoces, sólo necesitas recordarlo…


Friday, August 24, 2007

Un correo que llegará de cualquier forma: Personaje potencial de un libro por ser escrito

Mensaje para todos los que me conocen:

Antes que nada, quisiera darles las gracias a todos los que han desempeñado un papel en mi vida. Quiero darle las gracias a todo aquel que ha sido una brisa fresca en el calor, una mano amiga a la que aferrarse en la desesperación, un destornille de risa en las tardes de sábado, unos brazos con los cuales bailar, una ampolla en el zapato, a los que han sido como un calambre, a los que me han cuidado alguna fiebre, a los que se fijaron de mi en algún examen, de los que me fijé en algún examen, los que montaron bicicleta conmigo, los que se bañaron conmigo en la playa, los que estaban sentados debajo de la mata de mango cuando me cayó una de estas frutas en la cabeza, los que me llevaron a casa cuando llovía durísimo una noche en la universidad, con quienes practiqué todas las malas palabras que me sé, con quienes cantaba en el coro, con quienes me escape de clase para vagabundear por los pasillos…. Bueno a toda esa gente, gracias, gracias, gracias.

El objetivo central de darles estas gracias, y espero que ninguno(a) se moleste, es informarles que se han convertido, de manera irrevocable, en personajes potenciales de un libro por ser escrito. Es probable que haga un mix: la personalidad de Fulanito ejecutando una proeza realizada por Perensejita… trataré de respetar la privacidad de cada quien, a menos que alguno de ustedes decida que está de acuerdo con desempeñar un papel más activo en las historias potenciales.

Ustedes sabrán que no hay fuente más prolífera para las historias que la vida real y, en este caso, dada la bondad de lo que pienso hacer, no creo que se molesten los que están muertos, perdonenme entonces los vivos, si les ofendo de alguna manera, pero lamentablemente, no me inventaré nada: el papel que te toque te lo habrás ganado con tezón y perseverancia.

Con cariño,

Kenia

Tuesday, August 21, 2007

Todo depende de donde se encuentre el observador

La dilatación gravitacional del tiempo es una consecuencia de la teoría de la relatividad de Albert Einstein y de otras teorías relacionadas, la cual hace que el tiempo transcurra a diferentes ritmos en regiones de diferente potencial gravitatorio; cuanto mayor es la distorsión local del espacio - tiempo debido a la gravedad, más lentamente transcurre el tiempo. Esto se ha demostrado observando que los relojes atómicos a diferentes altitudes y, por lo tanto, a diferentes potenciales gravitatorios, muestran tiempos diferentes. Los efectos detectados en estos experimentos son extremadamente pequeños, con diferencias que se miden en nanosegundos.

Saturday, August 04, 2007

La voz del que perdura resplandeciendo...

¿Hay alguien allá fuera?
"Hueyatlan tetecuica auh tlatoa totonametl in manic"
... Que quiere decir:
"El mar que late y habla con la voz del que perdura resplandeciendo ."
¿Y quienes son sus habitantes?
¡Son ellos... Míralos....!

Thursday, August 02, 2007

¿Dónde vas a encontrar tus historias?


Encontrarás tus historias por todas partes. Te quedarás quieto, sentado esperando a quien tengas que esperar. Mientras transcurre la espera, irás observando cada rostro y en cada rostro descubrirás una expresión y cada expresión te conectará con un alma y cada alma te conectará a la vida. Te llegará entonces la inspiración.

Encontrarás la inspiración en las manos de la muchacha que da vueltas y vueltas al celular que tiene en la mano, lo mueve con angustia, porque aún no ha sonado. No ha sonado en todo el día. Espera sentada en el banquito bajo el árbol. Mira hacia todos lados, esboza una sonrisa de resignación, suspira profundo y se va. No le ha visto, no le ha llamado. Hoy él se olvidó de ella.

Encontrarás la inspiración en los 2 muchachos que discuten sobre los más importantes atributos de Mazzeratti, mientras al mismo tiempo realizan un estudio de valor de las virtudes de la Presidente Light sobre la Brahma Light, la cual sostienen no sirve.... “¡¿Para qué una campaña tan mounstrosa, Loco, para tirar después una vaina que no sabe a na’?! Si quisieras harías un análisis más sopesado de cómo se agitan, de cómo se ríen, de cómo se arreglan la gorra, de cómo desvían la mirada de vez en cuando para atender a un buen trasero que va pasando. En estos dos puedes encontrar inspiración.

Puedes encontrar inspiración en el profesor que viene caminando con la joven que le discute sobre los resultados del último examen. Puedes encontrar una historia detrás de los ojos inexpugnables de él, que han dejado de conmoverse, en su firmeza que ya no se doblega, aunque debe reconocer interiormente que ella tiene la razón... pero no se la da. Ella se marcha, se retira decepcionada, decepcionada por las noches que pasó estudiando, por las madrugadas en que se levantó temprano, porque lee en los ojos del profesor su razón y le aborrece más. Y la razón de él es que ha tenido que endurecerse, endurecerse exteriormente para ocultar las debilidades de su corazón, la timidez de sonreír sorpresivamente, porque ha cambiado el abrazo cálido por el abrazo de bajar todos los días por esa escalera con el maletín en una mano y el fólder de pasar la lista en la otra. Porque, cuando no está ahí, está increíble e insoportablemente solo.

Puedes encontrar la inspiración en ti mismo, en cómo cambias la emisora, en cómo buscas un Cd, en cómo te preguntas si tienes buen aliento, para estar listo cuando se abra la puerta del carro, donde también podrás encontrar inspiración en los ojos dulces que te miran y en la sonrisa que esboza la boca que luego te besará. También puedes encontrar inspiración en eso.

Y en mí, si quieres. Y a mí, si quieres, que me puedes acusar de plagio, porque yo encontré mi inspiración en que tú no la tenías y la busqué en TUS espacios. Soñé con dónde la buscabas y aquí te la he transferido....

Wednesday, August 01, 2007

Aventuras a la salida del trabajo: 6:15p.m. Santiago de los Caballeros

Vuelvo a casa del trabajo, cansada y hambrienta, con una incipiente gripe que poco a poco comienza a carcomer mi garganta. Mientras recorro el kilómetro que separa la carreterita de la avenida, voy haciendo un recuento mental de las cosas que hay en mi nevera: pan de sándwich (no me gusta), Jamón, queso, huevos, una sopa vieja, yerba de toda clase: repollo, lechuga, acelgas, puerro y cilantro. Se acabaron las tortillas con las que me preparo mis deliciosas quesadillas y no hay de qué hacer jugo... mala cosa. Mis tripitas comienzan a bailar y casi huelo el aroma de las cebollitas fritas en la sartén –voy a prepararme unos huevos... o ¿descongelo carne molida y preparo pasta... uhmmm?-. Mientras, ya estoy en la avenida, desesperada con la lentitud con la que, según yo, avanzan los que van frente a mi. Soy presa entonces de la impaciencia: cortes de pastelitos por todos lados, intrépidos rebases, pero avanzo y avanzo y, ¡Por fin! Ya estoy en la Estrella Sadhalá. ¡Chispas! mas nubes negras en el panorama: un majestuoso tapón que está empezando en Utesa hasta un tramo cerrado que estoy viendo frente a Pricemart. ¡Joder! ¿Qué diablos pasa?

Me muero de la risa al ver la mirada de satisfacción que me dirige la conductora de mi último gran rebase: un Mitsubishi Lancer rojo al que dejé súper atrás... “Ahhhh, Tiguerita, creíste que te me fuiste adelante, aquí estamos en el mismo tapón, jejejejejejejeje” –Nunca sabrás –le contesto telepáticamente- el hambre que llevo, individua, así que no me juzgues que me dan ganas de borrarte esa sonrisita de la cara.... uffffffffff Pero me sigo riendo... a carcajadas, sola en el carro, encantada de la vida... ya ni modo, ¿qué puedo hacer? Todavía no puedo sacarle las alas a Fabio y, de poder hacerlo, no habría “pista” suficiente para hacerlo despegar.

Mientras desarrollo mis complicadas intríngulis mentales, me sobresalta la cara de idiota con que me mira el chofer del concho que está a mi lado. “¿Qué? ¿Nunca has visto una muchacha bonita y contenta?. Idiota.” Como sabrán, toda esta respuesta transcurre para mis adentros; con tantas historias de gente violenta no sabemos de qué nadie es capaz, así que, sorprendentemente -¡Cuánto he cambiado!- esbozo una pícara sonrisa.... y el tipo deja de mirarme.

Genial: un contenedor volcado medio a medio en la avenida. Un contenedor azul. A ver, a ver, ingeniera: 40 pies. 40 pies de longitud, aproximadamente 8 de altura, veamos: ¿7 de ancho? Esa es mi percepción. Perdonen los que conocen las dimensiones exactas y estandarizadas de un contenedor de transporte multimodal. Sumemos la altura de la plataforma porta-contenedores que es arrastrada por el camión. Ha destrozado el tendido eléctrico, el de teléfono, el de telecable.... ¿Por qué no habrán metido todos esos cables bajo tierra? Siempre afean las fotos de los edificios de mi ciudad. Son basura visual. Tampoco se le ocurre a ninguno de los AMET’S –oficiales de tránsito- habilitar dos tramos del lado opuesto de la avenida para que pueda agilizarse el tránsito en dos direcciones. Avenida de 4 carriles por cada dirección. El lado que discurre hacia el norte bloqueado por un contenedor. Tomemos los 4 carriles que discurren hacia el sur: dos para subir, dos para bajar. Pero ¡Noooooooooooooo! ¡A nadie se le ocurre!!! Deciden atravesar una de sus patrullas anunciando: “Por este lado no, mis queridos ciudadanos. Desvíense por la derecha” Bueno, en ningún lado decía “Desvíese para allá” pero, ¿pa’ cuál otro lado???? No hay alternativa.

Ya todos comenzamos a exasperarnos. Sorprendentemente, para las costumbres de mi país, nadie ha hecho sonar las bocinas de su automóvil. ¡Cuánto hemos progresado! ¡Bienvenida, musa de la civilización! –esa me la acabo de inventar yo. Bueno, pues me voy pa’ la derecha, NPI de adónde me dirijo. Sé que por algún lado voy a salir a la autopista principal. ¡Qué lejos estaré quedando de casa! ¡Qué lejos estaré quedando de mis huevos revueltos!

Hago una llamada para entretenerme. Mientras persigo a un Passat blanco que sí parece tener idea de dónde estamos, le hago unas cuantas recomendaciones de películas a mi amigo que está en Moviemax. Cráteres lunares por todas partes, hoyos inclementes que van destrozando los amortiguadores del pobre Fabio. Quisiera levantarle y cargarlo yo misma, he cambiado mis barbies por este juguete que me sale tan caro.

Está lloviznando. Una lluviecilla que lo que hace es lodo, ensuciándolo todo. Al fin: La autopista. ¡La autopista: una nueva cola interminable de automóviles que se extiende al infinito en dirección sureste, hacia Santo Domingo! ¡Ufff!!! ¡No hay semáforo! Apiádense de mi, amables conductores, dejen pasar a una dama en apuros. Cruzo. No sé como pero cruzo. De reojo veo un super camión que se detiene a mi lado. Salvada por un pelillo. Ahora lo más difícil. Estoy en el carril de la izquierda. Debo recorrer cuatro carriles para llegar al carril de la derecha, porque debo doblar antes de 50 metros.... Demasiados desafíos para una novel conductora. Direccionales colocadas, 5 sentidos en esto. Lo logro. Y lo logro sin hacer disparates ni imprudencias. Fueron tan amables que me dejaron pasar.

Ahora sí, a todo galope para conectarme con la carretera que va a Licey, para luego subir por la Juan Pablo Duarte y estar más cerca de casa. Está todo enlodado, hasta siento que el auto pesa más de tanto lodo que le siento en las gomas... ¡Me muero de hambre, me muero de impaciencia! No aguanto más. Me detengo en el puesto de empanadas: una de chorizo, una de pollo con queso y maiz. Rico, rico. Estómago calmado.

Por fin llego a casa. Me estaciono, estoy aquí, 12 horas después. Con la ropa estropeada, la cara sudada, el pelo agitado por el viento, indomable.... los pies hinchados, el hambre saciada, con dolor de garganta, con sueño, con la mente en lo que hice hoy, en lo que haré mañana. Rezando por mejores conductores, que sean menos locos que yo, menos locos que la patana. Hasta mañana.

Tuesday, July 31, 2007

Un molinito en mi cabeza....


Esta es la rabia!!!!!

Estoy en huelga

Saben que? es el destino... de nuevo se ha borrado todo. Tres maravillosos parrafos. Tres maravillosos parrafos! Me declaro en huelga! No voy a escribir nada!

Friday, July 27, 2007

D'you know what I mean?

I met my maker, I made him cry
And on my shoulder he asked me why
His people wont fly through the storm,
I said listen up man, they dont even know youre born
All my people right here, right now,
D'you know what I mean?

Aloha!

Antes de que llegaras, he querido describir la sensación maravillosa que produce en nosotros el escuchar una melodía que nos acerca de nuevo al espacio imperceptible en el que nos desenvolvíamos antes de estar aquí. Nos recuerda que alguna vez estuvimos allí y a través de la melodía nos conectamos al hilillo de plata, tan fino, pero tan fuerte, como un telaraña.... este hilillo nos conecta con el Anima Mundi, y ha sido bordado con tal maestría y destreza, que nos envuelve imperceptiblemente, nos abraza, apretado, sin asfixiar, muy pegado a nosotros, sin causarnos alergia, al contrario, una necesidad inherente de formar parte de Él, de descansar en su regazo para siempre, pero ahora nuestro ser es esta realidad, la que, a priori, reconocemos como única, pero que, verdaderamente, esta forma de ser no es mas que un suspiro entre todo el trabajo respiratorio, un estornudo, y así de rápido como se sucede y produce un agradable bienestar. Porque expulsa de nosotros los microbios, así necesitamos en nuestra Vida Inmortal este estornudo de “Vida”, esta preparación que nos llevará por el infinito océano de la verdadera vida. Luego entonces, navegaremos, navegaremos, por las aguas azules, por las aguas cristalinas, por las aguas misteriosas, por las aguas llenas de secretos, por las aguas profundas, por las aguas desconocidas, por las aguas que en la tempestad tienen personalidad propia, por las aguas que en la calma dejan marcarse por la estela de nuestro barco, por las aguas que nos regalan una espuma blanca y mágica, que desaparece, por las aguas fértiles, por las aguas.....

Sunday, July 22, 2007

Te reconoces?

Te reconoces?
Fotografia de Spencer Tunick

Thursday, July 19, 2007

Le vent qui leve les feuilles...


Quiero saber por qué no te has mostrado físicamente... quiero saber por qué sólo has venido en sueños y además quiero saber por qué no me has dicho tu nombre... ¿No estoy preparada? ¿Qué debo hacer para estarlo? ¿No consideran las “altas esferas” que yo necesite ninguna prueba tangible para entender que todo esto que siente mi corazón es real?
Veo, si yo tomara todo lo que ocurre como una señal inequívoca de una realidad más allá, que “Ustedes” conocen, saben perfectamente lo que estoy sintiendo. Que saben que estoy llena de dudas, que lo estoy cuestionando todo. Que me estoy preguntando si en verdad no será todo esto producto de un delirio esquizofrénico que se va apoderando de mi vida... Si es que quizás he leído demasiadas historias y, de repente y patológicamente, yo esté empezando a diseñar un universo alternativo a mi alrededor.
Entonces yo pregunto: ¿Quién mueve mi cama? ¿Quién está velando mi sueño? ¿Quién arregla mi cobija? ¿Quién susurra a mis espaldas en una lengua que no conozco? ¿Quién está soplando un suspiro en mi oído? Pensar , ahora que me abandono a la escritura de estas líneas, que todo sea producto de mi imaginación es sacrílego. Perdonen “Ustedes” de nuevo mi ignorancia, mis dudas, mis constantes vaivenes decisorios.... Pido perdón, pido perdón a mi Padre... ¿Por qué es tan complicado si todo está claramente escrito? Escrito en las nubes del cielo y en las raíces de los árboles. Todo está ahí, yo lo he sentido y he tenido pruebas. Sin embargo dudo, me desilusiono, me arrebata el despecho de que ni siquiera me has dicho tu nombre. Y de nuevo perdón por usar la palabra despecho. ¿Recuerdas esa canción que me gusta tanto? “Me pregunto por qué no te puedo encontrar, todo habla de ti, pero tú no estás” Dios, TODO habla de ti, ¡pero no te encuentro! Es como ese amor que existe para mí y al que todavía no he reconocido, pero tú y yo, querido Ángel, nos conocemos desde siempre, pero no te parece a ti presentarte ante mis ojos y mucho menos, no me dices tu nombre: ¡Estoy enojada porque no me dices tu nombre! ¡Exijo saber tu nombre! Nuestro nombre, quiero también saber el mío...

Tuesday, July 17, 2007

Viaje


El viaje debe ser emprendido a la brevedad. He tratado de saber el destino. Casi estoy segura. Sera en diciembre. Tomaremos nuestras maletas y emprenderemos la busqueda. Recuerdo la senal, proyectandose en el rostro de mi amiga. Habiamos tomado nuestro helado y habiamos recorrido la ciudad verificando cuanta gente se estaba divirtiendo. En medio de uno de esos silencios que no tienen que ser incomodos, tu rostro se transfigura y me dices: "Haras un viaje, conoceras a alguien, ese alguien te acompanara, sera igual que tu, entonces sabras que hacer" Sabemos perfectamente donde sera, pero como llegare hasta ahi? Te encargaras Tu de nuevo de organizarlo todo? Cierro los ojos y dejo que todas las cosas sucedan?

La expectativa me tiene histerica de felicidad. Estoy contenta por todo eso. Por la expectativa del peso en la espalda de la mochila, por la expectativa de ir a buscar algo que mi mente racional no conoce para nada, pero con la certeza de tener un mapita en mi corazon que me ira indicando cada puerta que debo tocar.
El viaje ha empezado desde ahora, simplemente porque ya se que debo hacerlo...
Las tildes han sido omitidas...

Saturday, July 14, 2007

Broken Head

La foto es de Mario Morel (c)

Sunday, July 08, 2007



Hace unos años, alguien fue lo suficientemente gentil como para explicarme por qué nos duelen los músculos después de hacer ejercicio. El cuerpo, una máquina tan inteligente, entiende que el músculo va a crecer, puesto que lo someteremos a esfuerzo físico. Significa que habrá más "área cuadrada" que irrigar y oxigenar. Las arterias empiezan a expandir su red y van rompiendo poquito a poquito el músculo mientras lo expanden, así que ese dolor es la celebración de que nuestro músculo está creciendo.


Quiere decir, que para tener un cuerpo que se va desarrollando, que irá sobrepasando los límites pasados, tiene que haber dolor. Es parte de la felicidad que vendrá después. El cuerpo lo sabe.


Es lo mismo que sucede con nuestro corazón. La vida nos manda unas experiencias duras y difíciles para forzarle a que crezca. Porque mientras duele, es que nuestro corazón se está expandiendo, se está haciendo más grande, para poder dar y recibir con una dimensión y capacidad mayor a la anterior. ¡Aguanta, bonito, aguanta!

Tuesday, July 03, 2007

El amor después del amor


Sí, en mis ojos está la mortificación del pasado. Reconozco perfectamente tu arrepentimiento y sé que estás en mis brazos porque ahí quieres estar. Porque estas cansado de gastarte andando y no haberte quedado en ningún lugar, aunque la canción sugiera otra cosa. Pero te he recibido, pero te recibo, pero estamos juntos. Y al final, esto formaba parte del todo, que nos acogiéramos hoy, como lo haremos mañana. Aunque el mañana para nosotros sea más cercano, más imperecedero, ahora nunca nos falta la esperanza...